sábado, 18 de junio de 2016

viernes, 17 de junio de 2016

Reflexión

México y el resto del mundo moderno está inmerso en una enorme cantidad de problemáticas: el hambre, la pobreza, la contaminación, el agotamiento de los recursos naturales, la intolerancia, las guerras las epidemias, etc. Enlistar todos los retos que debemos enfrentar actualmente tomaría más que la extensión de todo este ensayo. Sin embargo, después de esta investigación y en base a conocimientos propios anteriores, creo que es acertado decir que un problema en específico podría ser considerado la raíz de todos los otros: la educación. 
El rezago educativo crea un círculo vicioso de problemas en nuestra sociedad. 


Por ejemplo, una pareja de padres sin ningún grado de escolaridad difícilmente podrán encontrar un trabajo que les permita vivir dignamente y cumplir con todas sus necesidades. Esto se complica más con la llegada de los hijos, quienes seguramente nacerán en condiciones de pobreza y, por lo tanto, tampoco podrán asistir a la escuela, pues sus padres los obligarán a traer dinero a la casa sin importar su edad. Y así, crecen cada vez más generaciones sin los instrumentos necesarios para desarrollarse personal y profesionalmente. La baja escolaridad no solo impacta a las personas que lo padecen; en realidad, toda la sociedad se ve afectada: la pobreza crece, la violencia aparece, los recursos naturales se manejan de manera ineficiente y se pierde la oportunidad de contar con las habilidades e ideas de un gran segmento de la población que no tiene acceso a la educación y, por ende, al mundo profesional.


Imagen tomada de Milenio
Ver los retos de México en las aulas aquí

Creo que cada día que un niño deja de ir a la escuela se pierde otra mente más que pudo haber cambiado a México. Es por eso que es crucial fomentar la educación no solo en el aula, sino en el resto de la vida de los estudiantes. Me parece que, en el caso particular de los niños, el crear contenido nuevo y dinámico que puede ser accedido desde cualquier punto podría ser una buena herramienta para motivar su interés por algún tema determinado y para que, aún sin asistir formalmente a un aula, puedan aprender a ser mejores personas y futuros ciudadanos.  Así pues, la Educación 2.0 y 3.0 no deben ser una idea futurista, sino una realidad para todos los estudiantes de nuestro país.
Aunque nuestra propuesta es relativamente sencilla, si es implementada y replicada correctamente, podría acercar a muchos niños temas esenciales para su formación, como la sustentabilidad y los valores, en este caso.

Claudia Viridiana DiezMartínez


jueves, 16 de junio de 2016

Propuesta

Queremos que nuestra propuesta abarque los temas de reciclaje y valores. Anteriormente, la carrera de Ingeniero en desarrollo sustentable realizaba un programa llamado Valores, Papel y Tijeras, en donde se pasaba todo un día con alumnos de primaria enseñándoles sobre el reciclaje y la importancia de los valores y cómo ellos mismos, en su casa y escuela, pueden llevar a cabo el reciclaje, el cuidado de la naturaleza y el respeto a los valores más esenciales.

Inspirados en este concepto, proponemos crear videos de corta duración 
mostrando cómo hacer manualidades creativas con materiales reciclados que sirvan como objetos decorativos o como representaciones de los valores. Por ejemplo, un video sobre cómo hacer la forma de un animal divertido a partir de botellas de plástico y cartón, cómo crear un brazalete de la amistad con hilos o pedazos de tela vieja, cómo separar correctamente la basura para su reciclaje o cómo crear su propio mini huerto sustentable al plantar especies de flora nativa en botellas de plástico. Con la implementación de este tipo de actividades, también se busca que el niño se vea a sí mismo como un agente de cambio importante en su entorno: compañeros, escuela, familia, y así sucesivamente. De esta manera, las ideas de reciclaje y valores, en este caso, se quedan en la mente del niño, esperando que están sigan floreciendo a lo largo de su infancia y adolescencia.Para relacionar este proyecto de manera más directa con la Educación 2.0 y 3.0, estos videos serían compartidos en una página de alguna red social (este blog, por ejemplo), por lo que se permitirá la interacción y retroalimentación de los docentes, alumnos y padres de familia. Incluso, se podrían recibir las ideas y videos de estos actores para posteriormente ser publicados en la misma página. Así pues, se crea una red diversa en donde todas las partes fungen como aprendices, conectores, creadores, y constructores de ideas.

Para la clase presencial, proponemos crear una clase que combine la importancia del reciclaje y los valores en la vida diaria de los niños. 

Para llevar a cabo esta propuesta de manera presencia, se llevarán al salón de clases materiales que pueden ser reciclados: botellas de plástico, tapas, cartón, revistas, periódicos, etc.
  • Primero, se les mostrará a los niños una presentación y contenido audiovisual sobre la importancia del reciclaje y los valores en la vida diaria.
  • Después, se mostrarán videos y fotografías de manualidades con materiales reciclados que expresan algún valor en particular.
  • Posteriormente, se les dará la libertad a los niños de crear su propio juguete, pintura, escultura o cualquier otro tipo de expresión artística con los materiales que se llevaron al salón de clases.
  • Finalmente, algunos voluntarios podrán exponer la manualidad que hicieron y cómo la relacionan con los valores.

Educación 2.0 y 3.0 en México

Como se ha mencionado anteriormente, la Educación 2.0 y 3.0 se han creado en base a un cambio social y tecnológico que ha conmocionado en todo el mundo. En los países potencia se ha dado más fácilmente el desarrollo de estas nuevas formas de educación; no obstante, en otros países no tan desarrollados ha sido un poco más lento el proceso de estos cambios educativos, tal como es el caso de México.
Actualmente, el nivel de educación general de nuestro país es muy preocupante e indica que aún nos falta mucho por progresar como sociedad. Desafortunadamente, para muchos mexicanos, el formar parte del sistema educativo carece de mucha importancia cuando, en realidad, es uno de los elementos más importantes para que progresemos como país.
El tema de la educación está incluido en el artículo tercero de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos. Y a pesar de ser un derecho legítimo para todos, un gran porcentaje de la población no tiene acceso a la educación. Esto no solo tiene peso en nosotros por ser un derecho, sino que gracias a la educación es como se puede erradicar la pobreza, generar empleos, crecer profesionalmente, ser ciudadanos con integridad e identidad y, sobretodo, es el pilar de la sociedad (INEE, 2012).
Ante la urgencia de esta problemática, poco a poco se ha ido logrando el progreso de la misma implementando programas para impulsar la educación y extender las oportunidades de estudio. En las últimas décadas se ha notado un avance. No obstante, niños y jóvenes con niveles socio económicos bajos siguen siendo víctimas de desigualdad y, por lo tanto, el acceso a la educación es menor. Esto señala que es primordial la inversión financiera hacia el área educativa y de docencia. (Uribe, C., López, E., Mancera, C., & Barrios, M., 2012).
Dentro de las actualizaciones educativas más recientes en México se encuentra un avance hacia la Educación 2.0: la educación sin cuadernos. Esta se ha implementado en muchas escuelas y es un cambio innovador basado en la proyección de imágenes, tecnología táctil y el uso de computadoras más nuevas. Esto ha impulsado un gran cambio en varias escuelas de nuestro país. Asimismo, las redes sociales también son un punto fuerte a nuestro favor, pues ha sido posible promover la educación gracias a las mismas.
Es importante recalcar que la Educación 2.0 y 3.0 no solo se tratan de usar la tecnología, sino también de aprender a formarnos en ella, la adquisición de habilidades, el uso de plataformas y programas interactivos y que los docentes y alumnos estén familiarizados en el conocimiento vía digital. La información en línea facilita el aprendizaje, pues es más rápido compartir información a los alumnos (Fidalgo, 2009). Es por ello que actualmente algunas escuelas de nuestro país cuentan con estas plataformas y computadoras para agilizar el aprendizaje así como libros en digital y nuevas maneras de aprender.
En específico, en México se han implementado varios proyectos con la intención de promover los conceptos de la Educación 2.0 y 3.0. Un ejemplo claro es el programa de Aula365, cuyo objetivo es el de conformar una red de alumnos, padres y docentes que tengan acceso a contenidos diversos y enriquecedores para el conocimiento como películas, historietas, infografías, juegos, blogs, canales educativos, cuentos y mucho más. El servicio de registro es de forma gratuita y se cuenta con la oportunidad de intercambiar conocimiento al discutir los contenidos que presentan, hacer preguntas, o alguna recomendación. Hoy en día, esta red cuenta con más de tres millones de usuarios provenientes de México y otros países de América y Europa, como Argentina, Chile, Perú, Uruguay, Colombia, Italia, España, Brasil y Estados Unidos.
Pero México también se ha enfocado no solamente en la educación básica, sino que también se han hecho esfuerzos en diferentes áreas de estudio profesional. Un ejemplo es el de la carrera de médico cirujano: con el alto desarrollo de las tecnologías de la comunicación y con ayuda de la Organización Mundial de la Salud (OMS) se han desarrollado avances como la historia clínica electrónica, la cual mantiene la información de los pacientes; la telemedicina, la cual facilita las consultas médicas por medios de las telecomunicaciones; mHealth (medicina móvil), la cual se enfoca a mantener informado a la sociedad de enfermedades y de otros noticias del  sector de salud; el uso de e-Learning, la enseñanza a larga distancia sobre el cuidado y tratamiento de enfermedades en base a la información proveída por el Instituto Nacional de la Salud Pública; y Educación Continua, una red de científicos unidos por el propósito de intercambiar conocimientos de manera gratuita a través de redes sociales y por medio de la Escuela de la Salud Pública de México (García-Cuéllar, 2013).
Como se puede ver, gran parte de las redes que existen en la Educación 2.0 y 3.0 se distribuyen de una forma gratuita, por lo que más personas pueden estar conectadas y compartir su propio conocimiento con los demás y aprender de otros, construyendo así una red de conocimiento que no se limita solo a tu país, sino que la información se comparte a través de todo el mundo, como en el caso del proyecto Aula365. De esta manera, se incrementa el beneficio de la educación y el conocimiento dentro de una sociedad. 

En el siguiente video, tenemos una explicación más detallada acerca de cómo funciona este programa. No sólo sirve para ver videos, sino que también es otra forma en que los docentes puedan retroalimentar a sus alumnos y de esta forma lograr que los niños y jóvenes tengan acceso a esta plataforma con el objetivo de hacerlos progresar en el nivel educactivo y ciudadano. 



César de la Barreda y Andrea Orozco

Educación 2.0 y 3.0 en el mundo

A pesar de estar sumergidas en un mundo de constante cambio, una gran parte de las escuelas del mundo siguen viviendo y funcionando a través del modelo de la Educación 1.0 y solo hablando sobre la Educación 2.0, cuando ya deberían planear e implementar la Educación 3.0 (Gerstein, 2013). Sin embargo, todos los países se encuentran en una emergencia educativa, refiriéndose al futuro con el acrónimo VUCA (vulnerabilidad, incertidumbre, complejidad y ambigüedad, por sus siglas en inglés).
Como fue mencionado anteriormente, la tecnología juega un papel crucial tanto en la Educación 2.0 como en la 3.0. La obsolescencia de los libros de texto ha dado lugar a la utilización de diferentes aplicaciones móviles, considerando los primeros como muy caros, muy anticuados y muy pesados, y asegurando que los estudiantes de hoy en día no requieren de libros de texto para aprender como tal. Tan solo en 2012, la compañía Apple, considerada una de las principales en innovación tecnológica, anunció que existían más de 20,000 aplicaciones de educación y aprendizaje para su tableta iPad.

Otro avance muy importante a nivel mundial es la implementación de la educación de red de pares (peer-to-peer) y la autoeducación. Un claro ejemplo de esto son las plataformas OpenCourseWare (OCW), donde universidades de todo el mundo comparten información de sus cursos mediante el internet de manera independiente y voluntaria.

El Massachusetts Institute of Technology (MIT), en Estados Unidos, lanzó su OCW 2001. En su primera década, esta iniciativa del MIT ofreció acceso libre y gratuito a su contenido académico básico: planes de estudio, notas de clase, conjunto de problemas y soluciones, exámenes, listas de lectura, e incluso una selección de video conferencias de más de 2,000 cursos del MIT; y se estima que todo este material se compartió con más de 100 millones de personas apasionadas por el aprendizaje (Watters, 2011). En 2011, esta misma universidad lanzó OCW Scholar, en donde se ofrecen cursos completos diseñados para estudiantes independientes que cuentan con pocos recursos adicionales disponibles. Los cursos que se ofrecen actualmente van desde las ciencias sociales, como psicología y economía, hasta las ciencias exactas, como química, biología, física y matemáticas. La universidad tiene planeado que OCW Scholar llegue a más de mil millones de mentes hambrientas de conocimiento. De igual manera, los objetivos a futuros de esta universidad con su iniciativa son: compartir su OCW en todo el mundo, sin barrera alguna; servir a audiencias clave, como lo son estudiantes de preparatoria y estudiantes independientes; crear comunidades de aprendizaje abierto, concentrándose en la construcción de redes sociales de aprendizaje en donde los estudiantes que toman un mismo curso pueden estudiar juntos, trabajar colaborativamente, y contestar preguntas uno del otro; y empoderar a los educadores a nivel mundial, ya que estos comparten el contenido con millones de estudiantes, entre los cuales están los que no cuentan con acceso a internet, de manera que se busca proveer las herramientas que los educadores necesitan.
Y así como el MIT, existen un considerable número de universidades alrededor del mundo, en países como Japón, Alemania, Francia, Países Bajos, India, China, México, Colombia, entre otros. Las universidades de estos países comparten sus programas académicos con las personas que lo requieran, destruyendo una gran barrera de la educación actual: la falta de recursos y oportunidades.
Sin embargo, todo el peso de este cambio no puede dejarse solamente a la tecnología misma; gobiernos y sociedad deben de trabajar en conjunto para desplazarse a la Educación 2.0 y 3.0 mediante la implementación de reformas en sus programas académicos de todos los niveles, brindando igualdad en una educación de alta calidad.
Para ejemplificar esta noción, es apropiado utilizar el caso de la educación pública en Finlandia. 

El principal objetivo de la política de educación finlandesa es ofrecer a todos sus ciudadanos igualdad de oportunidades de recibir educación de alta calidad (Consejo Nacional de Educación de Finlandia, s.f.). El sistema es altamente permeable, es decir, no hay altos que impidan el avance a niveles superiores de educación. Además, el enfoque de la educación es el aprendizaje, en vez de la evaluación. No hay exámenes nacionales para los alumnos de educación básica, sino que los profesores son responsables de la evaluación en sus respectivos temas sobre la base de los objetivos incluidos en el plan de estudios. La gestión se ha basado en el principio de la descentralización desde principios de 1990. Los centros educativos son responsables de los arreglos prácticos de enseñanza, así como de la eficacia y la calidad de la enseñanza impartida. Las autoridades locales también determinan el grado de autonomía que se transmite a las escuelas. La gestión del presupuesto, adquisiciones y contratación son a menudo la responsabilidad de las escuelas. Politécnicos y universidades gozan de una amplia autonomía. Las operaciones de estas escuelas superiores se basan en la libertad de enseñanza y la investigación. Estas organizan su propia administración, deciden sobre la admisión de los estudiantes y el diseño de los contenidos de los programas de grado. La mayoría de la educación y la formación son financiadas públicamente y no hay gastos de matriculación en cualquier nivel. En la educación básica, materiales escolares, comedores escolares y los desplazamientos también se proporcionan de forma gratuita. Además, hay un sistema bien desarrollado de becas y préstamos.
De esta manera, es importante resaltar que el contexto en el cual se desarrolla la educación de un país repercute en el tipo de educación que este podrá ofrecer. Para un país con políticas de educación paupérrimas, y con una aplicación de éstas similar, como es el caso de muchos países en América Latina, es fácil quedarse estancado en la Educación 1.0. Un país cuya situación educativa propicie que el alumno sea parte misma de su proceso educativo, como lo es el caso de Finlandia, propiciará una transición hacia la Educación 2.0, e incluso a la 3.0, ya que en esta última, los propios alumnos juegan un papel clave como creadores de artefactos de conocimiento que son compartidos y en donde las redes sociales y los beneficios sociales fuera del ámbito inmediato de la actividad juegan un fuerte papel (Keats y Schmidt, 2007). Asimismo, al darle autonomía a las escuelas y a los maestros, se está asegurando un factor importante de la Educación 3.0: los arreglos institucionales, incluidas las políticas y estrategias, cambian para afrontar los retos de las oportunidades que se presentan (Keats y Schmidt, 2007). 

Joel Villalobos

La Educación 3.0

Al igual que la Educación 2.0, la Educación 3.0 surge de un cambio social impulsado por un cambio tecnológico. 




Para algunos, este desarrollo se encuentra aún lejano, pero para otros la transición ya es real y la Educación 3.0 se encuentra “a la vuelta de la esquina”. A primera vista, el paso de la Web 2.0 a la Web 3.0 supone un avance en la inteligencia virtual colectiva, pero, en realidad, va mucho más allá. “La Web 3.0 es aquella que se ha generado gracias a las posibilidades de interacción entre las personas, cuyo espacio más representativo son las redes sociales, potenciando la valoración de contenidos” (López yBasilotta, 2012). Asimismo, se busca que el Internet se convierta en una plataforma más inteligente, más personalizada y más contextualizada. Por analogía, la Educación 3.0 “[...] debe evolucionar hacia formas de aprendizaje que hagan uso de los espacios invisibles para construir conocimiento práctico y valioso a nivel personal y social” (Cobo y Moravec, 2011) y supone la oferta de oportunidades educativas trans-institucionales y trans-culturales en las que los mismos estudiantes desempeñarán el papel de creadores del conocimiento compartidos a través de las redes sociales (Rosique, 2009).
Hasta ahora, la actividad educativa está generalmente limitada a entornos personales de aprendizaje cerrados. Por ejemplo, espacios virtuales administrados por profesores a los cuales se accede por invitación, lo cual reduce las redes de contactos posibles y, por lo tanto, disminuye la heterogeneidad del sitio y la creatividad de los proyectos que se desarrollen en él. Además, se pierde la oportunidad de aprender y colaborar con desconocidos. En cambio, en los entornos personales de aprendizaje abiertos de la Web 3.0, es decir, en las redes sociales, estos inconvenientes desaparecen. Además, se fomenta el aprendizaje informal colaborativo, ya que unos aprenden de otros fuera del aula, se estrechan lazos sin límites geográficos y temporales y se crean espacios de empoderamiento que potencian la libertad de expresión y el ejercicio de la creatividad. Asimismo, se incrementa la eficacia y facilidad del uso práctico de las tecnologías de información y comunicación (López y Basilotta, 2012).



Al igual que las redes sociales, las aulas de la Educación 3.0 deberán ser “[...] un espacio abierto, de experimentación, de aprendizaje práctico, de adquisición y desarrollo de competencias básicas para la formación de ciudadanos hábiles para una nueva sociedad” (López y Basilotta, 2012). O en pocas palabras: un aula más abierta y más cercana al mundo exterior. Sin embargo, para lograr esto, no basta solo el uso de la tecnología y la Web 3.0. El profesor también deberá transformarse y funcionar como un guía para sus alumnos entre toda la información disponible en Internet. El docente deberá identificar, recolectar, organizar y difundir el mejor contenido a sus estudiantes sobre un tema en específico. Así, el alumno se integra, produce e interactúa en la red social de aprendizaje, pero al mismo tiempo, da retroalimentación y aplica sus nuevos conocimientos. Esto significa que todos se convierten en co-aprendices y co-educadores y los estudiantes aprenden a trabajar, compartir y ayudar al otro en prácticamente cualquier contexto (Cobo y Moravec, 2011).


Video cortesía de AulasTics

Claudia Viridiana DiezMartínez

La Educación 2.0

¿Por qué?

La aparición del concepto de Educación 2.0 se da de manera paralela a la aparición de la Web 2.0, la cual es no necesariamente contraria, pero sí precedida por Web 1.0. Como ya se mencionó anteriormente, en el modelo Web 1.0 y Educación 1.0, la información fluye de manera unidireccional y el receptor -el alumno para el caso de la educación- la recibe de manera pasiva y la trabaja, en su mayoría y prioritariamente, de manera individual. 
A su vez, la individualidad de los modelos puede ser adjudicada al mismo hecho de que el alumno solo recibe la información de una “autoridad certificada” (el profesor) y que, independientemente de la presencia de los demás alumnos y aun cuando por lo general se habla de grupos de tamaño significativo, el aprendizaje guarda una relación lineal a la atención que el alumno preste. 


Sin embargo, la crítica a estos modelos no gira en torno a qué tan “malos” son estos modelos, ya que anteriormente resultaban ser los más prácticos para transmitir el conocimiento y habilidades. El problema realmente está en la velocidad con la cual, actualmente, se genera nuevo conocimiento y avances tecnológicos, a tal punto en que el conocimiento impartido en un aula nunca es realmente actualizado. Así pues, se busca sustituir los modelos educativos 1.0, debido al 
“[…] desfase entre las habilidades enseñadas y las requeridas en el mundo técnico-profesional […] o la adopción de planes de formación rígidos, fragmentados y expuestos a quedar obsoletos tras tres o cuatro años de estudio” (Rosique, 2009).

¿Cuál es la diferencia?
La Educación 2.0, entonces, tiene su origen -de igual manera a la Sociedad y Web 2.0- en el cambio social generado por los avances tecnológicos, particularmente en las tecnologías de información y comunicación. Sin embargo, el núcleo de la Educación 2.0 es el trabajo colaborativo y la producción y distribución colectiva de conocimiento por medio de blogs académicos y enciclopedias electrónicas que se apegan al modelo de Wikipedia, en las que cualquier usuario puede añadir información. 



Entonces... ¿qué función tiene el docente? 

En la Educación 1.0 el docente era una figura impositiva y autoritaria, en el sentido en que los objetivos de un curso y la meta –en cuanto a conocimiento- eran establecidos por él. Por otra parte, en la Educación 2.0 se busca que sea el alumno quien establezca las metas a alcanzar y qué se va a aprender sobre un tema, además de interactuar para obtener nuevos conocimientos y adaptarlos a su propio contexto para agregar su punto de vista y añadirlo a la colectivización de la información.
De manera que una posible definición del modelo de Educación 2.0 es aquel que permite a las personas obtener aprendizajes significativos mediante el intercambio de información y la colaboración de usuarios de manera no presencial a través de sistemas de comunicación digitales diseñados para ese propósito, “[…] es decir, la creación de contenidos, el aumento de la interacción social, mayor acceso a la información, más posibilidades de interactuar socialmente e intercambiar opiniones y datos” (Cobo y Moravec, 2011).



Pablo Vera

La situación actual de la educación

Lo único que ha permanecido constante a lo largo del siglo XXI es el cambio. 
El presente y el futuro se sostienen en una mezcla de vulnerabilidad, incertidumbre, complejidad y ambigüedad. Los problemas y las crisis de los diferentes aspectos de la sociedad mundial actual inundan las noticias diariamente: el cambio climático, los desastres naturales, la pobreza, el desequilibrio político, las guerras, el hambre, los refugiados y las epidemias son solo algunas de las dificultades del mundo moderno. Sin embargo, es imposible negar que las dos primeras décadas de este siglo también se han caracterizado por grandes avances tecnológicos que han convertido al planeta en un mundo totalmente interconectado y globalizado, algo que ha revolucionado sin vuelta atrás el funcionamiento de la sociedad en sí y, por supuesto, el entorno educativo y laboral. O en palabras del sociólogo Mariano Fernández Enguita: “no solo es un cambio de época, sino que entramos en una época de cambio; no vamos a un nuevo equilibrio estable, sino a una era transformacional, de cambio acelerado, permanente y multidireccional, con implicaciones profundas para la educación” (2016).
Para el filósofo español José AntonioMarina, el hecho de que todos los países estén en un estado de emergencia educativa es algo completamente natural, pues el sistema educativo está sometido a ley de Revans: “para sobrevivir, este debe aprender al menos a la misma velocidad con la que cambia su entorno” (2016). Así pues, el ecosistema actual exige encontrar nuevos modelos de aprendizaje continuos “[...] que no solo promuevan la adquisición de contenido, sino que también estimulen el desarrollo de competencias que respondan a las demandas del mundo actual” (Cobo y Moravec, 2011).
En el entorno escolar, estos cambios se manifiestan tanto en el alumnado, como en los profesores y el contenido que deben enseñar en el aula. Esto no significa que cada vez se busque un grupo de estudiantes más exclusivo, o profesores con más certificaciones, o más libros y videos educativos, sino que se han transformado y se seguirán transformando las relaciones dentro de la escuela: entre los alumnos y los profesores; entre el entorno y el centro educativo; entre los contenidos y los materiales de estudio.




En este contexto de transformaciones, la idea clásica de un profesor dando cátedra a un alumnado recluido en un aula resulta obsoleta y los estudiantes se limitan a adquirir conocimientos de manera pasiva a través de sus docentes, apuntes, libros de texto, artículos y, más recientemente, videos y la web (Rosique, 2009). Según Jan Philipp Schmidt, profesor de la Universidad de las Naciones Unidas, esto resulta en “[...] una formación de corto alcance que no prepara adecuadamente para los desafíos del mañana” (2010). Este proceso de aprendizaje unidireccional es conocido formalmente como Educación 1.0 y hace referencia a la Web 1.0, la cual se caracterizaba por ser estática y solo contener documentos que jamás se actualizaban y solo permitían su lectura, algo equivalente a proporcionar información de manera pasiva y lineal (Rosique, 2009).
Así pues, el educador ya no puede conformarse con recitar lo que ha aprendido en su formación profesional, sino que debe innovar y recombinar sus conocimientos profesionales, la experiencia propia y ajena, la tecnología y el entorno no escolar dentro del aula. El cambio vendrá: la cuestión es cómo, dónde, a qué coste y cuándo (Fernández, 2016).



Claudia Viridiana DiezMartínez

Nuestra razón de ser


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Colabora con nosotros y sé parte del cambio hacia la Educación 2.0 y 3.0. 
La construcción de una mejor inteligencia colectiva 
está en todos nosotros. 


En este video puedes ver la importancia de este movimiento educativo:


Video de Nadia Mireles; ganador del tercer lugar de la competencia "Why Open Education Matters" del Departamento de Educación de Estados Unidos